Stefanía Villalobos: Dulce corazón

"Nunca me imaginé como mamá pero fue perfecto. Ser mamá es esculpir una obra de arte".

Redacción PERÚ21
Redacción PERÚ21

Mientras Stefanía nos cuenta cómo nació su amor por el modelaje, una vocecita juguetona irrumpe en el teléfono. Es Lara, la pequeña que hace seis años transformó su vida, apropiándose de su corazón.

Para Stefanía, convertirse en madre soltera fue algo “retador”. Si bien con 20 años ya tenía independencia y solvencia económica gracias a su trabajo como modelo, en el que lleva diez años, no pudo evitar que su alegría por la noticia vaya acompañada de cierta incertidumbre. Sin embargo, nunca dudó de que lo mejor estaba por venir.

“Nunca me imaginé como mamá, pero fue perfecto”, recuerda sobre aquellos días. Y claro que su vida cambió. Lara pasó a ocupar la mayoría de sus horas. Pero nunca fue un impedimento para su crecimiento profesional. Al contrario, fue un empuje, a tal punto que hace un año inauguró su propia agencia de modelos.

“Ser mamá es esculpir una obra de arte. Todo lo que uno diga o haga va a definir la estabilidad emocional de un niño”, dice, antes de revelar que lo que más disfruta por estos días es viajar junto a su pequeña hija, solas las dos.

Lara, de seis, no va a un colegio tradicional. Stefanía optó por el sistema de homeschooling, educación en casa, y clases de arte. El centro de su vida es Lara. Tal es su felicidad infinitamente reflejada en su serena belleza.

Stefania Chica21

+Chica21| Stefanía Villalobos: Dulce corazón. (Juanjo Calvo)

Tags Relacionados:

+Chica21

Ir a portada