Yessica Flores, cofundadora de Kantaya: “Si todos damos un poquito, el cielo es el límite”.
Yessica Flores, cofundadora de Kantaya: “Si todos damos un poquito, el cielo es el límite”.

Desde muy pequeña, Yessica Flores buscó y encontró espacios para dar. Siendo guía , pudo ver la triste realidad de millones de peruanos. Con el empeño y pasión que la definen, logró pagarse estudios en el extranjero y comparar las oportunidades de . Eso cambió su vida y ahora ella está cambiando la vida de decenas de peruanos.

¿Qué es Kantaya?

Son espacios donde los niños van a recibir una educación integral, tanto en la parte intelectual como el desarrollo de sus habilidades socioemocionales. Lo hacemos después del colegio, en zonas con situación vulnerable. Queremos que ellos puedan estar totalmente preparados para que tengan la oportunidad de decidir ser lo que quieran ser.

¿Dónde están ubicados los centros?

Estamos en Ventanilla, en el Callao, pero la idea es poder llegar a más zonas. Por el momento tenemos tres centros con 100 niños en cada uno.

¿Cómo un niño aprende en Kantaya?

Tenemos una currícula educativa propia que se enfoca en compresión de lectura, habilidades numéricas y tecnología. Adicionalmente a eso, reforzamos las habilidades socioemocionales, llevando a los niños a diferentes lugares. Los llevamos a empresas, a colegios, universidades, teatros y museos. Buscamos maneras para abrirles la mente, para que puedan encontrar eso que los mueve y los motiva. Queremos que sepan qué hacer con su vida. El 100% de los niños te puede decir qué quiere estudiar.

¿Qué resultados dejó último año?

En la pandemia creamos un plan virtual. Los centros no abrían y solo el 9% de los niños tiene acceso a una computadora con internet. Es así que decidimos crear un plan: los papás recogen una vez al mes todo el pack educativo para que los niños trabajen ese mes y son evaluados por los profesores de manera virtual tres veces por semana.

¿Qué van a hacer cuando termine la pandemia?

Buscamos hacer un mix entre lo virtual y presencial. Por un lado, el 83% de los papás considera que sus hijos aprenden más en Kantaya que en el colegio. Esto nos valida mucho. Por otro lado, hemos incrementado el 20% el número de niños ahora que es virtual. También tenemos a un grupo de 30 niños que están en diversas provincias. Mucha gente migró a sus zonas de origen durante la pandemia. Han vuelto a donde vivían los papás y eso ha hecho que se comiencen a pasar la voz del programa de Kantaya a la comunidad y se han comenzado a sumar más menores.

¿Cuál es la situación actual de Perú en cuanto educación?

Estamos en el puesto 129 de 137 países en calidad de educación primaria, según un estudio del . Si miramos zonas de pobreza como Ventanilla, solo uno de cada tres termina el colegio y solo el 2% tiene acceso a estudios superiores.

¿Por qué ocurre esto?

Hay dos motivos principales: la calidad docente y falta de desarrollo de habilidades socioemocionales. Esto último significa: los niños tienen un montón de carencias. Los papás salen a trabajar a las 7 a.m. y regresan a las 10 p.m. Se la pasan todo el tiempo solos. Están expuestos a lo que hay alrededor. Son niños que no crecen sabiendo que hay personas que los quieren, que están preocupados por ellos, porque los papás, al final, están sobreviviendo. No tiene otra opción. Kantaya ayuda con esas carencias. Si les preguntas por qué vienen a Kantaya, ellos responden que “esta es su casa, su segundo hogar. Acá me quieren”.

¿Qué relación hay con los profesores?

Tenemos reuniones con los colegios de la comunidad y buscamos que sientan que somos aliados, que lo que estamos haciendo es que sus alumnos puedan saber más. Nuestros niños se sienten más confiados en el colegio. Se vuelven agentes de cambio y líderes en sus clases ya que tienen una base mucho más sólida. Ellos saben que están recibiendo y sienten que tienen el rol de dar. Muchos de los profesores terminan recomendado a los demás padres que lleven a sus hijos a Kantaya.

¿Por qué nació Kantaya?

Consideramos que la educación es un derecho. Que es totalmente injusto que un niño no esté recibiendo una educación de calidad. No porque naciste en una zona pobre debes tener menos acceso a las mismas oportunidades.

¿Hace cuánto nació esta organización?

Ya son 16 años. Kantaya tiene dos etapas. Nosotros comenzamos en el 2004. Queríamos generar cambios porque consideramos que no estamos en una sociedad equilibrada. Queremos niños con futuro, un Perú con futuro. Si logramos cambiar la mentalidad de los niños, vamos a lograr cambiar la mentalidad de nuestro país. Con Fabiola Portocarrero, mi socia, comenzamos de manera voluntaria. Yo siempre trabajé en corporaciones hasta que en 2013, cuando ya teníamos los tres centros construidos, nos dimos cuenta que no podíamos continuar con una doble vida. Es así que decidimos enfocarnos en Kantaya al 100% y así despegamos aún más.

¿Qué se siente ser uno de los ‘Próceres del ’?

Es un honor, una gran responsabilidad. Sobre todo porque apostamos por hacer un mejor país. Nos queda seguir trabajando con esta pasión y compromiso, impactar en la educación en el país.

¿Qué es un ‘prócer’?

Es una persona con mucho propósito, incansable. Dispuesto a enfrentar lo que sea para poder lograr una mejor vida para las personas de su entorno.

¿Qué esperas de este nuevo año?

Amo a mi gente. Me mueve mucho los emprendimientos, toda la gente que se esfuerza. La parte social, la igualdad, lo ecológico. Sueño con un país, donde si todos damos un poquito de cada uno, el cielo es el límite.

Tenga en cuenta

-“Nací en Lima el 4 de marzo de 1975. Mi nombre es Yessica Flores Camborda. Soy Ingeniera Industrial de la Universidad de Lima. Hice un posgrado en Marketing en EE.UU., y al regresar decidí dedicarme al mundo social convencida que con educación tendremos un Perú mejor y así encontré mi propósito”.

-“El 2% de los chicos de estas zonas accede a estudios superiores. De las primeras promociones de nuestros niños, el 67% accedió a una educación superior. Han logrado cambiar su vida, su entorno, el de su familia y ser un ejemplo en la comunidad”.

-“Hacemos talleres con los padres. Talleres financieros para que aprendan a administrar mejor sus recursos. Para las madres, un programa de coaching para que tengan personas que las puedan orientar y ayudarlas con las dudas que puedan tener sobre cómo cuidar a sus hijos”.