En medio de las del jueves pasado en , que –a diferencia de lo que se vio el sábado– estuvo plagado de improvisación, la alcaldesa de Lima, , reiteró en el Congreso que ella no sabía ni el día ni la hora en que iba a realizar la acción policial que había solicitado.

"No estuve el jueves porque yo no sabía que ese jueves se iba a realizar esa operación, que se estuvo dilatando varios días por varias razones, porque yo había pedido con anticipación, y consta en un acta de concejo, tres días para realizar actividades impostergables de carácter familiar", dijo en la Comisión de Defensa y Orden Interno, en referencia al viaje que hizo a Nueva York, que coincidió no solo con el para iniciar su proceso de revocación, sino también con el operativo.

En declaraciones recientes, la burgomaestre capitalina ya había dicho que de lo ocurrido, pero que las cuestiones operativas (el día, la hora y la estrategia) que provocaron el fracaso de la intervención, las decidía la Policía.

Como se sabe, diversos expertos coinciden en que la operación inicial falló porque que el día y la hora no fueron los adecuados, mientras que a otros, como el general Guillermo Arteta, exjefe de la Séptima Región Policial, no le quedan dudas de que sin medir las consecuencias que podría acarrear una decisión de este tipo.

SE PONE DE COSTADOPor su parte, el director de la Policía, Raúl Salazar, también presente en la sesión de la comisión, admitió las flagrantes deficiencias del operativo y la improvisación con se hizo, y subrayó que esta intervención estuvo a cargo de la VII Región Policial, a cargo del general Aldo Miranda, como tratando de deslindar su responsabilidad.

"La Policía Nacional no cuenta con el equipamiento necesario. Históricamente hemos sido postergados en cuanto al equipamiento, pero esto no quiere decir que yo no admita que hubo una serie de deficiencias en la ejecución de la operación a cargo de la región (Lima)", señaló el alto mando.