Indignante. Un bebé de pocos meses de nacido, afectado por el humo de las bombas lacrimógenas, tuvo que ser rescatado por agentes de la Policía de los brazos de su propia madre, luego de que la mujer se negara a abandonar la zona donde la Policía se enfrentaba a delincuentes para .

Las imágenes muestran que la madre del niño no se quería retirar del lugar pese a la insistencia de los efectivos. Mientras la intentaban convencer, una agente intentó darle respiración boca a boca al menor, pese a la negativa de la madre.

Finalmente, dos mujeres policías tomaron al bebé y se lo llevaron en brazos, para que se le preste atención médica.