En , los trabajadores del Instituto Nacional Penitenciario () acatan un paro de 48 horas. Ellos aseguran que no están bien remunerados pese a los riesgos que implica su labor.

Los miembros del sindicato se agolparon en los exteriores del Penal para Reos Primarios (ex San Jorge) y bloquearon buena parte de la avenida Nicolás de Piérola.

Unos 6 mil trabajadores a nivel nacional se plegarían a la medida, según una de sus representantes, María Luisa Calixto.

Los manifestantes, la mayoría de las áreas de administración y tratamiento, exigen que el 100% de los trabajadores se incorporen a la nueva ley de carrera para obtener beneficios. Actualmente solo accede el 20%.