La Policía Federal de Argentina rescató a 17 personas de nacionalidad peruana que habían llegado al país mediante falsas promesas de trabajo. Una vez en les retenían su documentación y eran obligadas a trabajar en la venta callejera de productos de telefonía celular.

Una pareja de peruanos, acusada de ser los cabecillas de la organización de trata, fue arrestada luego de los allanamientos realizados en la capital argentina y los suburbios.

Las víctimas tenían jornadas de 16 horas y según su venta se les otorgaba una ración de alimentos. Pernoctaban en una vivienda bajo llave y en condiciones infrahumanas, informó el .

De otro lado, un grupo de 24 bolivianos que trabajaban en similares condiciones en talleres textiles fueron rescatados gracias a 12 operativos realizados por la Prefectura Naval y la .