Los jóvenes no miden las graves consecuencias que traería el consumo de bebidas alcohólicas a temprana edad. (Alberto Orbegoso)
Los jóvenes no miden las graves consecuencias que traería el consumo de bebidas alcohólicas a temprana edad. (Alberto Orbegoso)

César Martínezcmartinez@peru21.com

No importa la condición social. El problema es el mismo en todos lados: la facilidad con que millones de niños y adolescentes acceden al alcohol (cerveza, ron, pisco o vodka, entre otros) que, irónicamente, es considerado por los especialistas como una de las drogas legales.

Un informe de presentado en el 2011 da cuenta de la gravedad del problema. Dicha institución realizó una encuesta a 57,850 escolares de secundaria de todo el país y encontró que la edad promedio de inicio en el consumo de licor es de 13 años.

Lo más grave de todo es que, mientras se realizaba la investigación –en el año 2009–, se detectó varios casos de jóvenes quienes aseguraron que habían tenido acceso por primera vez a una bebida cuando apenas frisaban los 5 años (uno de cada cuatro estudiantes dijo que su edad de inicio fue entre los 5 y los 12 años).

CULPABLES SOMOS TODOSEn el Perú hay muy buenas leyes para todo. Este caso no es la excepción. Pero, ¿quién las hace cumplir? Nadie. "Los menores compran licor con total libertad. Esto ocurre, sobre todo, en las zonas periféricas de Lima. En el interior del país, la situación es mucho peor", refiere Milton Rojas, especialista de Cedro.

¿Sabía usted que la familia es el principal responsable de que los niños y adolescentes tomen su primer trago? Según Devida, el 33.5% de los muchachos entrevistados señaló que 'debutó' con el alcohol por presión de sus padres, hermanos, primos, tíos o abuelos.

Rojas explicó que "el seno familiar es un factor de riesgo. Muchos padres abusan del licor y los chicos comienzan a ver esto como algo normal. Ven que esta práctica puede dar hasta un cierto prestigio".

No hay que descuidar otro aspecto importante: la exposición mediática sobre los atributos de la bebida. "Las publicidades lo vinculan con el éxito, con el deporte, con el estatus. O sea, hay que tomar para ser alguien en la vida", indicó el experto.

Preocupa saber, también, que los chicos no consideren el alcohol como una droga peligrosa. Ellos creen que no les va a generar ningún daño. Por el contrario, "piensan que los va a desinhibir, que es necesario para sentirse bien antes de una fiesta o que combina muy bien con determinadas comidas. Todo esto es falso", enfatizó el experto de Cedro.

Muchas investigaciones alertan que las personas que ingieren licor a temprana edad tienen altas posibilidades de consumir drogas cuando llegan a los 18 años. Esto se complica si es que existen antecedentes de padres o madres alcohólicos.

SEVEROS DAÑOSEl organismo de un niño o de un adolescente está en proceso de formación. Si comienzan a beber en esa etapa de la vida, podrían padecer problemas académicos, falta de concentración, daños hepáticos, alteraciones en el sistema nervioso central y dificultades con el rendimiento, advirtió el especialista.