La , a través de la División de Estafas, logró desbaratar una banda que se dedicaba a estafar a través de la venta de celulares y SmarTV por internet.

Tras un seguimiento de varios meses, los agentes policiales capturaron a Óscar Moraiba Alejos (35), Jéssica Melgarejo Aguirre y Maribel Neponoceno Durán en una vivienda de , en la región San Martín, donde habían montado su centro de operaciones.

La Policía decidió investigar el caso luego de recibir centenares de denuncias sobre estafas por ventas en internet. Para ello, los agentes rastrearon las cuentas bancarias usadas por la banda para recibir los depósitos.

Un paciente seguimiento llevó a los policías hasta la vivienda en Tarapoto. Óscar Moraiba Alejos reveló que, hasta mayo pasado, estafaba con la venta de Smart TV con precios bastantes atractivos en comparación a los del mercado.

Para ello colocaba una publicidad en distintas páginas que él había creado en Facebook, como Good y Smartronic. Cuando algunos usuarios escribían al chat, les informaban que no tenían televisores en stock y que debían estar atentos cuando se active nuevamente la promoción.

Después de una semana, los estafadores volvían a escribir a sus víctimas y les indicaban que debían depositar un monto de dinero para reservar el Smart TV que deseaban comprar. Para no levantar sospechas y hacer creíble su versión, la banda mostraba vouchers de otros desembolsos.

Una vez hecho el depósito, los sujetos les pedían a las víctimas la fecha y la hora en que supuestamente podían recibir el producto en su casa. Sin embargo, el envío nunca se concretaba y bloqueaban de la página de Facebook a los que reclamaban.

Óscar Moraiba Alejos detalló que ofrecían hasta 100 soles a personas de bajo recursos para que abran cuentas bancarias y les entreguen las claves y su número de DNI, a fin de recibir el dinero producto de las estafas.

Además, cerraban esas cuentas bancarias luego de los depósitos para no ser rastreados. El sujeto remarcó que recién hace cuatro meses comenzó con la estafa de la venta de celulares.

La Policía confirmó que son 500 los estafados y que la cifra podría superar los 3.500. La banda habría amasado más de un millón de soles en depósitos. Se investiga si el dinero fue a parar a una offshore en Panamá.