Varios integrantes de una familia, entre ellos una mujer embarazada, acudieron a la comisaría Orrantia del Mar, en , para denunciar la agresión del oficial PNP Carlos Guillermo Arteta Pomar, y su padre, el expolicía Carlos Guillermo Arteta Izanórtegui.

Según los agredidos, el vehículo en el que viajaban los Arteta casi atropella a Robert Alberto Espirito. Cuando este les reclamó que tengan cuidado, el oficial en actividad bajó del carro y empezó a agredirlo.

Al ver esto, su cuñado, David Ortiz Pérez, y su esposa embarazada, Vilma Ortiz Pérez, intentaron defenderlo, pero ambos también terminaron recibiendo golpes. Según la mujer, ella recibió varios puñetazos en el vientre.

En su defensa, el expolicía aseguró que él y su hijo fueron agredidos por los denunciantes, ante lo cual actuaron en defensa propia. Sin embargo, se negaron a mostrar las señales de los golpes, mientras que Ortiz Pérez mostraba heridas en el rostro y problemas en su dentadura.