A su llegada a la Nunciatura Apostólica tras la ceremonia de bienvenida que le dio el presidente Pedro Pablo Kuczynski, el agradeció la presencia de los ciudadanos de Manchay, pues muchos de ellos viven en condiciones precarias e hicieron lo imposible para llegar a verlo. 

"Quiero agradecer que hayan venido a saludar, quiero agradecer todo el esfuerzo que muchos hicieron para venir, especialmente a los de Manchay que son tantos. Vinieron caminando, como los trajeran porque sabía que por ahí no pudieron pagar el colectivo. Esos gestos no me los olvido. Gracias a todos ustedes", dijo el Sumo Pontífice

El vicario de Cristo también hizo rezar a los presentes un 'Ave María' que se oyó a un solo pulmón. Después bendijo a todos y le reiteró el agradecimiento por ir a verlo. 

Pero, eso no fue todo. El papa Francisco cálidamente también los invitó a retirarse ante los abucheos de sus fieles que hacían ruidos de disconformidad. 

"Ahora, despacito, despacito se van yendo para las casas. Lo van a hacer, eh porque ustedes necesitan dormir y la gente de acá, de los edificios también, así que hasta mañana si Dios quiere. Adiós", dijo el papa en medio de sonrisas.