Realizar ejercicios aeróbicos al aire libre, como baile, caminatas, natación o ciclismo, ayuda a reducir el colesterol LDL (conocido como colesterol "malo") y previene el hígado graso. (GEC)
Realizar ejercicios aeróbicos al aire libre, como baile, caminatas, natación o ciclismo, ayuda a reducir el colesterol LDL (conocido como colesterol "malo") y previene el hígado graso. (GEC)

La , a través de Sisol Salud, remarcó que la actividad física es recomendable para contribuir al tratamiento de pacientes con diabetes, hipertensión arterial y otros problemas cardiovasculares, ya que optimiza la captación de oxígeno y acelera el proceso de recuperación.

El endocrinólogo Nicolás Zavaleta destaca que realizar ejercicios aeróbicos al aire libre, como baile, caminatas, natación o ciclismo, ayuda a reducir el colesterol LDL (conocido como colesterol "malo") y previene el hígado graso si se complementa con una alimentación balanceada y saludable. También reduce la presión arterial, minimiza el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.

"La actividad física es de vital importancia para aquellas personas que sufren diabetes porque reduce la glucosa en la sangre y la resistencia a la insulina, además de mejorar el estado mental y físico del paciente", precisó el especialista.

No obstante, Zavaleta enfatizó que los pacientes con enfermedades crónicas como las ya mencionadas deben evitar la fatiga extenuante o deportes que generen mucho desgaste físico.

"Todo debe ser progresivo, pueden realizar ejercicios de resistencia como pesas, bandas, flexiones o sentadillas moderadas, dos o tres veces por semana con entrenamientos cortos que no sobrepasen los 40 minutos", indicó.

Explicó que los deportes no son exclusivos para personas sanas o aquellas que deseen bajar de peso. "Con la práctica del deporte también se reduce la fatiga propia de algunas enfermedades y la severidad del dolor articular y muscular", agregó.