Los tras un derrumbe en la mina Cabeza de Negro, en Ica, el último jueves, fueron rescatados con vida y recibidos por el presidente en los exteriores del socavón.

Los mineros salieron caminando, cubiertos con mantas y con unas gafas negras, para que los rayos del sol no afecten sus ojos. Los obreros saludaron al mandatario y le agradecieron, como lo hicieron anoche por medio de un tubo, por haber encabezado las tareas de rescate.

"Hoy día es un momento de orgullo para los peruanos, el profesionalismo de los peruanos es el que ha permitido recuperar a nueve compatriotas desde las entrañas de la mina y que la unión hace la fuerza", declaró Humala, quien pernoctó en la zona a la espera del rescate.

Edwin Bellido, uno de los mineros rescatados tras siete días bajo tierra, contó que entre ellos se daban ánimos y ocupaban parte de su tiempo contándose chistes, cantando y corriendo para mantenerse en forma pues disponían de un espacio de 50 metros.

"Yo me siento contento, es una victoria más para mi vida, porque yo pensaba ya lo peor. Adentro es bien feo, dormíamos en el suelo con el barro encima de plástico", relató.

Como se sabe, una manguera fue el único medio por el que se pudo mantener comunicación con los trabajadores y que permitió alcanzarles agua, medicinas y alimentos líquidos.

Humala dijo que había dado instrucciones al Ministerio de Energía y Minas para el cierre definitivo y técnico de la mina Cabeza de Negro, que había dejado de explotarse formalmente en la década de 1980, debido a la violencia terrorista.