Ni el en la región se salva de la . Dicha reserva –que debería ser exclusiva para conservar la flora y fauna del lugar– esta amenazada por esta irregular actividad que explota el suelo sin control alguno.

Un reportaje de Cuarto poder reveló que, a pesar de ser considerada como una reserva natural desde 1975, el parque fue invadido por maquinaria pesada de manera descontrolada, cuando solo debería albergar 112 tipos de aves, 779 clases de vegetales y la fauna que habita en el lugar.

Parte de las 340,000 hectáreas –extensión total del parque– sirven para que los mineros extraigan oro, cobre, plomo y zinc. Ellos se amparan en un permiso emitido antes de 1975, fecha en que declaró la intangibilidad del lugar.

Incluso, el reportaje muestra cómo los pobladores de Vicos, la comunidad en donde se concentran las operaciones ilegales, se encargan de restringir la entrada a la zona minera a personas que no se dediquen a dicha actividad.

El lugar, cuna de los nevados más importantes del mundo, sería el albergue de más de 3,000 campamentos ilegales. A pesar de la magnitud del problema, la Dirección Regional de Energía y Mina de Áncash evita ir al lugar por la agresividad de los pobladores, informó Cuarto poder.

Sin embargo, entidades como la (OEFA) y la Procuraduría Ambiental afirman estar trabajando para disminuir la minería ilegal en esta zona.