Las condiciones en las que se encuentran los efectivos del Ejército Peruano destacados a por el no son las mejores, según denunció el suboficial de primera, Quico Coral Vela.

Los alimentos que les sirvieron a las tropas estaban crudos, precisó el soldado. "Yo pienso que si al general se le sirve ese rancho, él no lo comería", agregó.

Pero lo que causó mayor malestar a Coral Vela fue que, tras comunicar lo sucedido a sus superiores, fue amenazado por el oficial al mando del cuartel Zepita, Augusto Ballenas. "Él (Ballenas) me amenazó con darme de baja solo por decirle la verdad, el coronel es testigo de todo lo que me dijo", aseguró.

Mientras el efectivo hacía sus descargos a la prensa, el propio Ballenas se acercó al lugar y aprovechó las cámaras de televisión para hacer sus descargos. "En este cuartel normalmente se atiende a 150 o 200 personas, pero cuando viene un contingente nuevo, de 600 hombres más, hay dificultades en la preparación del rancho", explicó.

En cuanto a Coral, el general negó haberlo amedrentado, pero dijo que lo enviarán de regreso a la unidad de la que fue transferida, el Batallón de Ingeniería N° 51 en Sullana. "El suboficial procedió mal, por faltar el respeto a mí y a sus superiores y dar mal ejemplo al personal de tropa", refirió. "No es una persona con el carácter suficiente para poder estar en esta zona", agregó.