La ordenanza que emitió la para liberar de ambulantes y estibadores no se cumplió, pues ellos siguen ocupando dicha zona, que ha sido declarada de alto riesgo ante la posibilidad de un incendio o sismo.

La colocación de barreras metálicas en los jirones Paruro, Junín, Andahuaylas, Huallaga y Cusco, así como en la avenida Abancay, que es custodiada por policías y serenos, no ha impedido que los comerciantes informales y las personas que trasladan y descargan mercadería ocupen las pistas y veredas de Mesa Redonda.

Carretillas de comida, módulos de venta de videos y CD piratas, juguetes, entre otros productos, impiden el tránsito a los miles de compradores que acuden al Centro de Lima por temporada navideña.

Si bien es cierto que se ha evitado la venta de pirotécnicos en el lugar, la Municipalidad de Lima y la Policía Nacional todavía tienen pendiente liberar las vías de acceso y salida a Mesa Redonda para prevenir alguna tragedia.

La ordenanza publicada ayer en el diario El Peruano establece la prohibición de la venta ambulatoria en el cuadrante conformado por las avenidas Abancay y Grau y los jirones Junín y Paruro.

Además, se dispuso que los estibadores carguen y descarguen productos entre las 11 de la noche hasta las 10 de la mañana del día siguiente.