Miradores se han levantado por encima de una publicidad. (Rochi León)
Miradores se han levantado por encima de una publicidad. (Rochi León)

Manuel Igredamigreda@peru21.com

Las mafias que operan en los alrededores del están a la orden del día. Muchos saben que siempre están ahí, pero nadie ha explicado cómo operan.

En el siguiente informe, le contamos que hay dos tipos de modalidades en este caso. Unos tienen algunos malos trabajadores del Touring coludidos y logran obtener licencias de conducir originales, mientras que otros simplemente lo engañan y se apoderan de su dinero al ofrecerle que lo ayudarán a sacar su brevete.

En efecto, en el kilómetro 21.5 de la Panamericana Sur está el circuito del Touring de Conchán. Para obtener un brevete, se debe pasar el examen de manejo, además de otro de reglas de tránsito. Y en las afueras del Touring pululan los llamados 'jaladores'.

Incluso, la tiene identificadas a varias bandas que operan en la zona. Entre ellas la de 'Perro del Hortelano' y la de 'Vaticano'.

Estos sujetos y sus compinches, según una fuente policial, se acercan a los postulantes en la puerta del local y les dicen que tienen veedores que trabajan con ellos, de manera que pueden ayudarlos a obtener su brevete.

TARIFASA un chofer particular, es decir, de auto pequeño –que va por primera vez–, le pueden cobrar entre 100 o 150 soles por la 'ayudita'.

Si va en una segunda ocasión, la tarifa sube a S/.200 o S/.250. A la tercera ya es más de S/. 300. Cuando son conductores profesionales (buses y camiones), les pueden pedir más de mil soles.

Al respecto, el director del centro de exámenes del Touring, Carlos Perochena, admitió a Perú21 que tuvo que retirar, en noviembre pasado, a dos personas de su administración por 'ayudar' a estos delincuentes.

¿CÓMO OPERAN?Estos facinerosos, para sacar la vuelta a la gente del Touring, han construido edificios, a los que llaman 'miradores', cerca de la pista en la que se da el examen de manejo. Desde ahí, ven con claridad y desde lo alto a todos aquellos que rinden la prueba.

En marzo del año pasado, luego de firmar un convenio con una empresa de bebidas gaseosa, el Touring dispuso que se coloque un cartel gigante para impedir que los hampones puedan ayudar a los que van a sacar sus brevetes.

Sin embargo, al poco tiempo, los mafiosos construyeron un piso más.

En los próximos días se retirará el aviso y se ubicarán dos más grandes. Perochena explicó que la zona en la que están esas edificaciones es R2, de baja densidad.

Ello quiere decir que no se pueden levantar edificios de varios pisos debido a que el suelo es arenoso. Fácilmente pueden hundirse o caerse, pero nadie hace nada por evitarlo.

RADIOSUna vez que el postulante hace los pagos respectivos para someterse a la prueba de manejo, el 'jalador' le entrega un celular con radio, para que lo lleve durante el examen.

A través de ese aparato, el delincuente –que está en el mirador– guía todos sus movimientos y le avisa para que frene o acelere en el momento oportuno.

El cliente, de esa manera, es seguido al milímetro. Si se equivocara, el veedor coludido se hace de la vista gorda para que todo salga de maravillas.

Una vez que aprueba y obtiene su brevete de esta ilegal forma, afuera del circuito lo espera el 'jalador' para cobrarle lo acordado.

La otra modalidad de delito en este caso la tienen los estafadores. Ellos operan en las llamadas escuelas de manejo que hay cerca del Touring y cuya propiedad –en su mayoría– es de expolicías.

A los interesados les dicen que 'tienen gente adentro', pero en realidad eso es mentira.

Por ello, les piden un adelanto de dinero para ayudarlos, y luego desaparecen por arte de magia. El postulante no es aprobado y, encima, jamás recobra su plata.

Sobre el particular, el subjefe de la agencia municipal número 1 de Villa El Salvador, Daniel Cengas, manifestó que estas seudo escuelas no tienen autorización para funcionar.