Un distribuidor del Programa Nacional de Asistencia Alimentaria () fue detenido por policías del distrito loretano de cuando estaba a punto de vender víveres destinados a madres gestantes y niños con desnutrición.

Las autoridades encontraron casi dos toneladas de víveres escondidos entre el combustible de un grifo flotante y la bodega de la embarcación Dorisa, de propiedad de las comunidades nativas del río Corrientes, informó el noticiero Primera Edición.

El detenido durante la intervención fue identificado como Carlos Abel Upari Tamani, de 30 años, quien transportaba cajas de aceite y dio la ubicación del resto de alimentos que debieron distribuirse de forma gratuita en el distrito de .

El Pronaa se presentó como parte agraviada en las investigaciones que se siguen contra el transportista que intentó vender el cargamento de víveres de este programa social.

Mauricio Tang Toledano, jefe zonal de Pronaa en , deploró que la empresa contratada para la distribución no haya cumplido con su trabajo e impidió que los productos lleguen a los usuarios de las zonas más pobres.