Expertos recomiendan usar un arma de fuego con racionalidad. (USI)
Expertos recomiendan usar un arma de fuego con racionalidad. (USI)

La delincuencia en Lima campea y la inseguridad mantiene en vilo a la ciudadanía. Ante esta situación, mucha gente ha optado por portar un arma para defenderse ante un eventual ataque del hampa.

El empresario y el universitario son dos personas que no dudaron en usar una pistola para enfrentarse a asaltantes, a los que mataron en legítima defensa. Esta figura existe, pero el problema es que se aplica mal. Es decir, no es un problema de leyes, sino de criterio.

En el caso de Mansilla, la jueza Asunción Puma León ordenó su reclusión por disparar contra Víctor Ríos Acevedo (43), alias 'Niño Viejo', quien lo amenazó de muerte con un cuchillo para robarle su celular en el Centro de Lima el último fin de semana.

La cuestionada decisión de la magistrada se habría basado en el principio de la proporcionalidad, es decir, que la víctima debía defenderse con la misma arma que empleaba su agresor. Pero este criterio fue derogado en 2003.

Al respecto, el abogado Julio Rodríguez subrayó que la proporcionalidad se descartó formalmente en el Código Penal de 1991 porque llevaba a "respuestas absurdas, ilógicas y generalmente posibilitaba que la víctima de una agresión termine involucrada en un delito".

"Si solo tengo un arma de fuego, usarla es lo racional, pero también hay que usarla racionalmente. Tampoco podemos exigir comportamientos heróicos. (…) Lamentablemente tenemos algunos magistrados desfasados en el conocimiento del derecho", dijo en el noticiero Abre los ojos al opinar sobre el caso de Mansilla.

El ministro de Justicia, Juan Jiménez, dijo que en este caso hubo un problema de interpretación de la norma. "La ley es clara. La legítima defensa funciona y ya no hay tema de proporcionalidad como decía el Código Penal, eso fue modificado por la racionalidad del uso de la fuerza", comentó en el citado matutino.

El abogado Ronald Gamarra resaltó que, bajo ninguna circunstancia, una persona debe responder una agresión con la misma arma de su atacante y que puede repelerla con un medio que pueda "frenar" a un delincuente.

"Si alguien te ataca con una piedra pequeña y le respondes a balazos, esa respuesta es desproporcional, porque no vas a resultar muerto y luego puedes tener problemas", agregó como ejemplo de un caso en que la legítima defensa puede convertirse en delito.