En un ataque a sangre fría, varios sujetos armados asesinaron a cinco personas al interior de la comisaría del distrito de Santa Rosa, en la provincia de Jaén, . Tres de ellas eran policías, mientras que las otras dos víctimas eran el hijo menor de uno de ellos y las esposa embarazada de otro.

El suboficial brigadier Armando Barrantes murió de varios disparos en la cabeza al interior de su oficina, mientras que los suboficiales de segunda José Vásquez Cubas y Milton Tandaypán fueron acribillados en otros ambientes de la comisaría. Este último había sido previamente amarrado antes de ser asesinado.

El hijo de 14 años del suboficial Barrantes, de iniciales D.B.G., también fue acribillado mientras intentaba huir del lugar. La última víctima fue Noira Callirgos Suárez, la esposa del suboficial Vásquez que, según varias personas que la conocían, se encontraba embarazada.

Los delincuentes ingresaron a la comisaría aproximadamente a las 10:30 p.m. del domingo y, luego de asesinar a sus cinco víctimas, se llevaron un promedio de dos mil municiones, seis chalecos antibalas, dos fusiles y cuatro pistolas.

Trascendió que el ataque se trataría de una venganza porque los oficiales capturaron a varios asesinos que asaltaron la comisaría en la provincia de San Ignacio en un operativo en el que un delincuente perdió la vida. Barrantes iba a ser ascendido a brigadier hoy.