El cierre de las calles y avenidas principales del Centro Histórico de Lima por el generó un caos vehicular de proporciones mayúsculas. La medida debió levantarse esta mañana a primera hora, sin embargo, hasta el cierre de esta nota momento las vías siguen bloqueadas y el congestionamiento se desbordó.

Las vías más afectadas por este bloqueo son el Paseo de los Héroes Navales, donde aún hay cerca de 30 vehículos del Dakar estacionados, y el Paseo Colón. Otro punto crítico es el óvalo Grau, que une ambas avenidas, y la Vía Expresa del Paseo de la República, que desemboca hacia precisamente en estas arterias.

Pese a la presencia de efectivos policiales, el tránsito hacia el centro de la ciudad es lento e interrumpido, lo que generó el malestar de choferes y usuarios del transporte público.

La causa principal sería el cambio de planes respecto a la permanencia de los vehículos del rally, pues inicialmente se anunció que despejarían las vías hoy temprano, pero después circuló la versión de que las calles seguirán bloqueadas hasta el retiro total de estos, por orden de los organizadores del evento.

El embotellamiento se originó en la Vía Expresa y se extendió hacia las avenidas cercanas como 28 de julio, Bolognesi y Abancay. En esta última la situación se agravó debido a una marcha de pobladores de Pichanaki, Junín, que se apostaron frente al Congreso para exigir autonomía presupuestaria en la universidad Juan Santos Atahualpa.