Hernán Quispe Astupillo (22), el hombre que con la vida del empresario alemán Joseph Schauberger Rodel (65), contó a la Policía los espeluznantes detalles de su crimen. Este había sido contratado para cumplir las funciones de seguridad y mantenimiento de la vivienda del extranjero, ubicada en .

En las primeras declaraciones difundidas por América Noticias, el asesino aseguró que mientras realizaba la limpieza en la casa de su víctima se prendió el televisor con el volumen alto. Se asustó, ya que imaginó que podían despedirlo por eso.

Luego, Quispe agarró una escopeta retrocarga que el extranjero coleccionaba, que estaba en un repostero, y la cargó con 3 cartuchos con la intención de asustar a los dueños del inmueble, y para exigir que le paguen los días trabajados.

Una vez armado, decidió dirigirse al dormitorio de sus empleadores, tocó la puerta. Le abrió Consuelo Vigil Farías, esposa del empresario, le apuntó con el arma e inmediatamente salió en su defensa su esposo. Schauberger se le abalanzó para quitarle el arma, pero Quispe le disparó.

Asimismo, se detalló que el agente de seguridad continuó exigiendo el pago de su sueldo. Arranchó la cartera de la mujer, tomó la billetera del ciudadano alemán, las llaves de la camioneta Kia Sorrento de placa A9W-030 y fugó. Dejó amarrada a la esposa de la víctima.

Al verse solo, Quispe fue a pedir ayuda a un amigo, pero este lo rechazó. Luego decidió ir a cortarse el cabello, se hizo un tratamiento facial, se compró zapatillas, un chip de celular y alquiló un cuarto de hostal, donde pensaba esconderse.

Después de dar su testimonio, el asesino fue trasladado a la sede de Medicina Legal, en La Victoria. Luego, retornó a la para dar sus últimas declaraciones y ahora se encuentra recluido en la Fiscalía.