Como se había anunciado, el presidente Ollanta Humala llegó a la base aérea de Kiteni, tras recortar su estadía en la Cumbre de Cartagena, y se reunió con los trabajadores de Camisea liberados. "Entramos a la fase de persecución y captura de estos delincuentes", manifestó.

Dirigiéndose a los exrehenes, el jefe de Estado sostuvo que ahora "ustedes tienen una segunda oportunidad que les da la vida, gracias al sacrificio de otros que han dejado la suya", en referencia a las bajas entre las fuerzas del orden, sin dar mayores detalles.

Humala sostuvo que al verse cercados, los subversivos optaron por liberar a los rehenes. "En el Perú, no aceptamos chantajes de nadie, y menos de criminales terroristas y secuestradores", subrayó.