El presidente regional de Huánuco, Luis Picón, demandó al Gobierno central la ejecución del plan estratégico de desarrollo de cuencas cocaleras y no cocaleras para evitar más en el Valle del Monzón, en Huánuco, donde fallecieron dos personas.

El funcionario sostuvo que este proyecto establece el desarrollo de la zona con carreteras, infraestructura educativa y salud, además de suspender la erradicación de cultivos ilegales de hoja de coca.

Picón señaló que este plan fue aprobado por la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y, recordó, que fue un compormiso del Ejcutivo su ejecución.

Asimismo, explicó que desde el lunes se inició un paro indefinido contra las labores de erradicación, pero al ver la continuidad de los operativos, los ánimos se exacerbaron, lo que originó el enfrentamiento entre los cocaleros y policías que reguardaban al personal del Proyecto Especial de Control y Reducción de Cultivos Ilegales en el Alto Huallaga (Corah).

"Dos meses antes hubo una reunión con el exministro Óscar Valdés, se llegó al acuerdo de impulsar el desarrollo en el valle del Monzón, pero no se ha cumplido", sostuvo Picón en RPP.

Sin embargo, ayer, el ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, aclaró que la zona donde se registró el enfrentamiento no se halla incluida en el proceso de erradicación.

'EL MONZÓN ES TIERRA DE NADIE'Por su parte, el exministro del Interior Rómulo Pizarro consideró que el problema del Monzón no debe abordarse solo desde la perspectiva de la erradicación de cultivos.

"Cuando se tiene que erradicar, se tiene que erradicar, pero al lado tiene que estar el otro brazo, que es el del desarrollo. No es un cambio de cultivo, sino la posibilidad de mostrarles que tienen posibilidad de salir", dijo en RPP.

Admitió que esta zona "es tierra de nadie". "No había un principio de autoridad en la zona, ni presencia institucional", recordó el también ex jefe de DeVida.