La noche del sábado pasado fue intervenido en un hostal de Independencia, luego de haber huido, hace dos semanas, del Centro de Rehabilitación Juvenil de , donde permanecía recluido por cargos de homicidio. Sin embargo, , el joven sicario de 17 años, negó tener las manos manchadas de sangre.

Durante el interrogatorio al cual fue sometido en la Dirincri, le preguntaron a cuántas personas había asesinado hasta la fecha. "Ninguno, jefe", fue lo que atinó a decir.

Cuando se le preguntó por qué , sostuvo que lo hizo solo para seguir a los otros jóvenes que también escaparon la madrugada del 28 de abril.

"A mí me ponen en una organización, no pertenezco a ninguna", comentó para negar cualquier vinculación a la banda "Los Malditos de Río Seco", una de las más sanguinarias del norte del país.

Por disposición del titular del Quinto Juzgado Especializado de Familia de Trujillo, 'Gringasho' , en San Miguel.