Cinco niños y sus padres murieron asfixiados tras inhalar monóxido de carbono del grupo electrógeno con que funcionaba un televisor. El hecho se produjo en la provincia de Julcán, en .

Felipe Guevara dejó la máquina encendida en su habitación para ver la televisión junto a su esposa y sus hijos. Al parecer, todos se habrían quedado dormidos dejando la ventana abierta y la puerta cerrada, lo que ocasionó que el humo del aparato se concentre en el cuarto, informó Abre los Ojos.

Los cuerpos sin vida fueron hallados por un vecino. El personal de la Policía Nacional y del Ministerio Público llegó al lugar para certificar los hechos.