Consenso y visión de largo plazo para una Lima del siglo XXI. (USI)
Consenso y visión de largo plazo para una Lima del siglo XXI. (USI)

Por Mariella Sausa (msausa@peru21.com)Marcia Gómez vive en Ventanilla y trabaja en . Todos los días debe tomar un mototaxi, una combi y un micro para llegar a su trabajo, y pierde cerca de cuatro horas viajando.

José Manuel Soriano no padece con el transporte, él vive en , su trabajo está cerca, pero siempre está atemorizado por las pandillas que todas las noches suelen asaltar a los transeúntes. Él ya fue víctima de ellas dos veces.

Elena Quispe vende papa rellena en la puerta de su precaria vivienda de madera y cartones en un cerro de . Ella ha juntado algún dinero y quiere levantar una pared de ladrillos para poner un pequeño negocio. Sin embargo, no puede porque no tiene título de propiedad.

Mientras tanto, Agustín Rojas debe soportar los malos olores que se producen por la falta del recojo de basura frente a su casa en El Agustino, y Reyna Alvínez debe resignarse a que la vista al parque desde el patio de su casa, en Breña, haya sido reemplazada por un edificio de cinco pisos. Así se vive en Lima.

El estudio Una mirada a Lima Metropolitana, realizado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (), revela la grave crisis en que se encuentra la ciudad.

No hay viviendas para las 150 mil personas que cada año se suman a la población limeña, 630 mil ciudadanos no tienen agua, el 20% de las 100 mil toneladas de basura que se producen a diario no se recogen y terminan en las playas y los ríos, y hay distritos con solo 0.7 metros cuadrados de áreas verdes por habitante.

Además, el tráfico y la contaminación están entre los peores niveles en la región y generan una pérdida de US$7,000 millones al año. A ello hay que sumar que el 66% de los ciudadanos siente que Lima es una ciudad insegura.

Se vienen eventos importantes que pondrán a la metrópoli bajo la lupa del mundo: los Juegos Panamericanos, en 2019; el bicentenario del Perú, en 2021; y el aniversario 500 de la fundación española de Lima, en 2035. Ante esta exposición, la urbe no puede seguir igual. Los expertos aseguran que la ciudad debe reinventarse. ¿Pero qué es necesario para que Lima sea una ciudad moderna y ordenada?

PLAN URBANO CONCERTADOEl arquitecto y urbanista Jorge Ruiz de Somocurcio señaló que lo primero y lo más importante es que se tenga un gobierno concertador."Lima está descuartizada, fragmentada, dividida en 42 distritos que no se ponen de acuerdo entre ellos", indicó.

"Las gestiones de y no han realizado alianzas y la muestra de ello es que, en los últimos años, no se ha ejecutado ni un solo proyecto del municipio con el Gobierno Central, y eso sin duda conduce al desgobierno", añadió.

Para revertir esa situación, Ruiz de Somocurcio propone que se trabaje en un marco legislativo y se cree una nueva estructura jurídica para Lima, a través de la cual se establezcan mancomunidades para proyectos comunes y se obligue a los alcaldes a coordinar. "Es mejor una ley, porque, si se da solo una ordenanza edil, nadie la respetará", señaló.

El experto indicó que, a partir de ello, se puede trabajar en el plan urbano de Lima, ya que la ciudad ocupa unas 80 mil hectáreas y cada día hay 400 nacimientos. Ello significa que, al año, hay 150 mil habitantes más que van a engrosar las viviendas que ya existen o van a requerir nuevas viviendas.

"Se necesitan 1,200 hectáreas al año para crecer, pero no hay dónde. Por eso tenemos que cambiar ahora de modelo de crecimiento; se necesita una ciudad más compacta, más densa, donde incluso la vivienda popular sea en altura. Hay que dejar de pensar en la casita, el lotecito. Todo eso es parte de reinventar la ciudad", aseveró.

AUTORIDAD ÚNICA En el mismo sentido opinó el experto en temas de transporte Lino de la Barrera, quien sostuvo que las mancomunidades podrían aprovecharse para implementar una autoridad única para el sector, a través de la cual se coordinen los planes y plazos de ejecución de las obras, y que tenga como eje la persona y la reducción de los tiempos de viaje.

"La clave es tener un eje director que diga qué obras hacer y en qué tiempo, y que eso se cumpla transversalmente, independientemente de la gestión de turno", dijo.

Además, señaló que el sistema de transporte debe tener una mirada integral, que incluya los vehículos que tienen más capacidad de transportación, pero también las combis, cústers, colectivos, taxis y mototaxis, así como a los autos particulares. Igualmente, consideró que el plan debe incluir un manejo adecuado del uso de suelo, que haga que Lima tenga más estacionamientos que cuesten, para que así la gente prefiera usar los buses.

ALIANZA PÚBLICO-PRIVADASegún el , Lima necesita US$50 mil millones para hacer obras en transporte, vivienda y la . El economista del Instituto Peruano de Economía Pablo Secada consideró que, ante la falta de recursos de la municipalidad, la única forma de lograr poner en marcha estos proyectos es a través de alianzas público-privadas (app).

"Hay urbanistas importantes que quisieran venir a hacer un plan urbano en Lima, pero se puede trabajar también en otros temas, como las vías. Todos los mercados municipales podrían ser público-privados y los comerciantes mismos podrían ser accionistas", dijo.

Secada dijo que los mejores estructuradores de app del mundo, como bancos de inversión, compañías y empresas consultoras, entre otras, tienen interés en venir a invertir en el Perú, pero las condiciones que actualmente ofrece Lima no son las mejores. "Es imposible si falta la visión, si no se sabe ejecutar o si los que dirigen la ciudad andan haciendo de las suyas", manifestó.

Ruiz de Somocurcio también apoyó la idea, y sugirió, además, que se cree un canon especial para Lima.

MÁS ATRIBUCIONESSobre la seguridad ciudadana, el analista político refirió que, aunque actualmente la gestión metropolitana tiene poco que ver con el tema, podría darse un cambio de roles con más atribuciones y responsabilidades para que se diseñen planes y estrategias integrales para todos los distritos.

Esto se puede lograr entregando más recursos a las comisarías, manteniendo el sistema de colaboración actual entre policías y serenazgos o dando más atribuciones a estos últimos para detener y portar armas. "Personalmente me inclino por esta última opción, ya que los serenos son quienes están en la ciudad", comentó.

IMPULSO CULTURALAsimismo, Juan Carlos Adrianzén, gestor cultural y coordinador del Gran Teatro Nacional, señaló que no se puede retroceder en las políticas culturales que ha logrado Lima en esta gestión, sino que hay que duplicarlas.

"Estamos por buen camino. Después de muchos años hay avances en patrimonio, cultura viva comunitaria y apoyo a las artes. Las generaciones nuevas empiezan a disfrutar y valorar la cultura, y hay una visión desde el Gobierno Central y municipal de apostar por esto", dijo.

Ahora solo nos queda esperar que el próximo alcalde de Lima ponga en práctica estas propuestas y que no se queden en buenas ofertas.