También se limitaría el ingreso de comida y dinero. (USI)
También se limitaría el ingreso de comida y dinero. (USI)

El Instituto Nacional Penitenciario () evalúa reducir la frecuencia de visitas a los penales del Perú, de ocho a dos veces al mes, para tener un óptimo control de personas y evitar el ingreso de objetos prohibidos, adelantó hoy su presidente .

En su exposición ante la subcomisión de Seguridad Ciudadana del Congreso, el funcionario señaló que esta medida podría empezar con el proyecto de penales escuela-taller, que se implementará en julio próximo en Ancón 2 (varones) y Virgen de Fátima (mujeres).

El funcionario comentó que en países como España, donde el sistema de control penitenciario funciona eficazmente, las visitas a los internos se autorizan cada quince días.

En la actualidad, las visitas en los penales ordinarios se realizan dos veces por semana u ocho veces al mes, lo cual dificulta el control por parte del personal de seguridad y genera condiciones para el ingreso de objetos prohibidos, manifestó.

Pérez Guadalupe sostuvo que la reforma del sistema penitenciario en materia de seguridad busca también que las visitas no ingresen a las celdas, ni con alimentos que pueden camuflar objetos prohibidos.

Para el caso del dinero, indicó que se evalúan formas alternativas de intercambio (tickets, tarjetas, vales, entre otros) y ello se complementará con provisión de bienes a través de economatos o establecimientos de venta regulados y supervisados por el INPE.

Tampoco se quiere que permanezcan más allá del tiempo permitido con el interno, por lo que se habilitarán espacios destinados exclusivamente para las visitas, añadió.