Durante el reportaje, Font mostró las contracciones reflejas de las manos de la niña como signos de mejoría.
Durante el reportaje, Font mostró las contracciones reflejas de las manos de la niña como signos de mejoría.

"Se puede hacer bastante". Con estas palabras el puertorriqueño Osvaldo Font avivó las esperanzas de la familia de , la niña que quedó cuadripléjica . Sin embargo, la comunidad médica peruana mira con preocupación y escepticismo a este neurocirujano y a su novedosa "terapia electroneuromedular", que ofrece rehabilitar a la niña mediante sesiones de electroshock.

Por un lado, el (CMP) lanzó una señal de alarma al señalar que el puertorriqueño no tramitó ninguna autorización para ejercer en el país, mientras que la neuróloga Miriam Velarde, vicepresidenta del CMP, agregó que la terapia ofrecida por Font "carece de validez científica".

Similar opinión manifestaron el comunicador y médico Elmer Huerta y la jefa del Servicio de Rehabilitación Pediátrica del hospital Almenara, Emma Rivera. Ambos indicaron que no hay ninguna publicación que demuestre la eficacia de esta terapia, y que lo único que existe en el proceso de rehabilitación de músculos atrofiados es la electroestimulación, no aplicable a casos de cuadriplejia como el de Romina.

A pesar del recelo mostrado por médicos y neurólogos del país, la madre de Romina, Carla Ramos, mantuvo sus esperanzas puestas en el puertorriqueño. Aunque confesó tener "un poco de miedo", agregó que ya no sabe qué más hacer, y que cualquier persona que esté en su posición "lo haría a ojos cerrados".