Personal de la Policía Municipal de clausuró la discoteca Perikos, en cuyo exterior , hijo del alcalde de este distrito, Carlos Burgos, el último domingo.

Según declaraciones del personal a cargo del cierre, esta se aplicó debido a que el mencionado lugar de diversión, que funcionaba en la zona desde hace 10 años, no contaba con la licencia de funcionamiento, aunque la administradora del local dice lo contrario.

Vecinos del lugar comentaron que el asesinato del joven de 23 años no es el primer hecho de violencia que acontecía en esa discoteca, y que ya habían pedido al municipio que tomara cartas en el asunto.

"Siempre hubo peleas y balaceras, además de las personas en estado de ebriedad que miccionan en las calles y generan molestias. Varias veces hemos pedido que la municipalidad intervenga", afirmó la dueña de una de las viviendas ubicadas frente al centro nocturno.