Los arqueólogos peruanos Carlos Elera y José Pinilla dirigieron las investigaciones. (USI)
Los arqueólogos peruanos Carlos Elera y José Pinilla dirigieron las investigaciones. (USI)

Los restos de 60 personas que fueron sacrificadas para rendir culto a un alto personaje de la hace mil años fueron descubiertos en el santuario histórico Bosque de Pómac, en la costa norte de Perú, reveló hoy el diario El Comercio.

Los hallazgos fueron hechos por los arqueólogos peruanos Carlos Elera y José Pinilla en un sistema de drenaje, a escasos metros de la huaca o complejo arqueológico de Las Ventanas, en la región Lambayeque, en el cual trabajan desde hace seis meses.

Los expertos encontraron una enorme tumba con un hoyo concéntrico que mide 150 metros cuadrados y 8 metros de profundidad, en donde pudieron documentar más de 60 sacrificios humanos.

Los arqueólogos descubieron decenas de osamentas sin cabeza y también treinta cráneos como ofrendas, además de platos, cerámicas y restos de perros y camélidos. Lo que más impresionó a los exploradores es que en algunos casos "da la sensación de que los sacrificados fueron violentamente arrojados desde lo alto".

Elera, director del , explicó que los gobernantes de la época pertenecerían a un linaje de prestigio del ámbito septentrional andino (entre la ciudad peruana de Piura y la ecuatoriana de Guayaquil) y la población vivía en los valles de Lambayeque hasta Jequetepeque, en la región de La Libertad.

En el lugar también había infraestructura de riego, un pozo de agua, hornos, talleres de metalurgia y cerámica y áreas de producción de alimentos.

"Para la cultura Lambayeque (Sicán) los sacrificios humanos no eran actos de salvajismo, sino una costumbre vinculada al culto del ancestro", explicó Carlos Elera.

"Se estima que hubo tres momentos diferentes en que masivamente se colocaron los restos", añadió el arqueólogo residente José Pinilla.