Presidente de la Corte, Miguel Guerrero, dijo que el caso es raro y buscaría llamar la atención. (Fabiola Valle)
Presidente de la Corte, Miguel Guerrero, dijo que el caso es raro y buscaría llamar la atención. (Fabiola Valle)

Este lunes el Quinto Juzgado Civil de Chiclayo decidirá si procede o no la demanda de indemnización que fue con el objetivo de reclamar el pago de 20 millones de soles por daños y perjuicios.

Carlos José Sánchez Loayza, asesor legal de la Asociación Civil Religiosa Renaciendo Firme y Feliz en Unión con Jesucristo –creada por los sacerdotes que renunciaron a la Iglesia Católica y hoy denuncian al Papa–, indicó que ya han sido levantadas las observaciones que inicialmente realizó el tribunal, declarando inadmisible la demanda.

"Se trata de un caso de defensa de la honorabilidad. No vamos a permitir que la Iglesia Católica siga humillando a mis patrocinados", enfatizó.

En tanto, el caso sigue causando revuelo. Aunque el Obispado de Lambayeque no quiso pronunciarse al respecto, Juan Carrasco Fuentes, párroco de la Catedral de Chiclayo, expresó que la demanda de los excuras "daña el honor de la Iglesia Católica". Además, sostuvo que la misma tendría intereses netamente económicos.

Carrasco también cuestionó que los exsacerdotes, pese a que ya no pertenecen a la Iglesia Católica, sigan usando los rituales y el vestuario de este grupo religioso. "En el tema judicial causará confusión porque (los fiscales) no conocen bien las normas de la Iglesia y precisamente por eso han fallado a favor de ellos", indicó.

En tanto, el presidente de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque, Miguel Guerrero Hurtado, calificó el caso como "raro e inusual", pues dijo que, de proceder la demanda, se tendría que enviar un exhorto al mismo Vaticano.

"La información tiene connotación mundial y, al parecer, lo que se quiere aquí es captar la atención y tener publicidad; pero (los sacerdotes) están en todo su derecho y hay que respetarlo", opinó.

TENGA EN CUENTA

- El caso se remonta al año 1999 cuando los excuras renunciaron a la Iglesia Católica porque no les permitían casarse y tener hijos.

- En 2004 el Obispado Católico Romano de Chiclayo los denunció por falsedad genérica, estafa y asociación ilícita para delinquir porque seguían realizando actividades religiosas.

- Sin embargo, la Primera Sala Penal los absolvió y por ello ahora piden una reparación económica.