(USI)
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Manuel Igreda Reáteguimigreda@peru21.com

Si usted ha decidido construir un piso más en su vivienda o quizá un cerco perimétrico, o tal vez haya previsto instalar un pequeño negocio en algún módulo de un centro comercial, es necesario que tenga mucho cuidado porque, ahora, las mafias de extorsionadores ya no solo apuntan a las grandes empresas inmobiliarias, sino también a las pequeñas obras.

Bajo la fachada de falsos sindicatos de construcción civil, estos delincuentes cobran 'cupos' que ascienden a cuantiosas sumas de dinero. Llegan a una edificación y, a cambio de no atentar contra la vida de los trabajadores, obligan a que el profesional a cargo de la obra contrate a supuestos obreros.

Estos últimos nunca acuden a laborar, pero cobran su jornada hasta con beneficios. Una vez que el ingeniero de la construcción entrega el dinero del chantaje, los delincuentes 'marcan' su territorio.

Dejan un escrito en la fachada del inmueble para que ningún otro 'sindicato' llegue a extorsionar.

MARCAN SU ESPACIOAsí lo advirtió el coronel Ricardo Munaylla Mendieta, jefe de la División de Protección de Obras Civiles (DIVPROC) de la Policía Nacional. Respecto a las extorsiones en obras pequeñas, señaló que las mafias apuntan ahora a estas debido a que los encargados pagan más fácilmente por los 'cupos'. "Carecen del aparato legal que tiene una compañía grande", explicó el oficial.

Sostuvo que aceptar estos chantajes es como "darle de comer a un león hambriento". Agregó que cuando una persona cede a las presiones de los extorsionadores, estos pegan en la fachada del lugar documentos donde se precisa qué organización supuestamente participa en la construcción.

"Lo que están haciendo en realidad es delimitar y advertir a otras bandas que ese predio es suyo y que nadie puede entrar", remarcó.

Munaylla refirió que estas mafias crean sindicatos usando nombres de instituciones públicas ya existentes, como el Banco de la Nación.

También se ha descubierto –agregó el coronel– que, a veces, estas organizaciones tienen personas dentro de las municipalidades. Recordó que, meses atrás, su división desbarató una banda en la que uno de sus integrantes trabajaba en la Municipalidad de Breña, en la oficina de licencias de construcción.

PLENA IMPUNIDADEl jefe policial expresó su malestar al recordar que, luego de 35 intervenciones realizadas este año en Lima, ha tenido que dejar libres a cerca de 250 criminales porque las personas que los denunciaron, simplemente, dieron marcha atrás.

"He tenido la vergüenza de liberarlos porque las víctimas se retractan y dicen que no los conocen. Se echan para atrás", manifestó enérgicamente tras señalar que esta es la razón por la cual ha crecido este delito.

Para denunciar este tipo de hechos, Munaylla pidió a la población llamar al 433-6407 o escribir a su correo electrónico: rmunaylla_divproc@hotmail.com.

De enero a julio del presente año se ha intervenido a 2,079 personas por estas extorsiones. De más está hablar de la rentabilidad del ilegal negocio. Por ejemplo, un falso sindicato pretendió cobrar 20 mil soles mensuales a unos empresarios del balneario de Asia, en el sur de Lima.

La Policía no lo permitió y capturó a los delincuentes, uno de los cuales tenía un auto último modelo.

DESDE EL PENALMario Huamán, líder de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), señaló que Jacinto Aucayari Bellido, (a) 'Cholo Jacinto', dirige uno de los más grandes seudosindicatos desde la prisión.

Refirió que su pareja, Virginia Aldea Bellido, y sus familiares integran esta organización, que opera en el Callao.

Reportó que de los 58 sindicatos que existen en Lima, más de la mitad son fachadas de delincuentes.

Precisamente, el exemerretista Elmo Ramos Acosta, quien fue detenido hace unas semanas por una extorsión en La Victoria, ya se encuentra otra vez en libertad gracias a que el Juzgado Penal de Turno Permanente de Lima declaró no ha lugar la denuncia en su contra.

DATOS

- En febrero de 2011, el imitador Fernando Armas denunció que falsos obreros de construcción civil lo amenazaron cuando su esposa iba a construir un colegio de educación inicial. "Querían que les pagara mil dólares a cada uno", dijo.

- Un vecino de La Molina que construyó un cerco perimétrico tuvo que pagar 480 soles semanales a un obrero que nunca trabajó.