Los buses azules operaron ayer sin mayores problemas. (Mario Zapata)
Los buses azules operaron ayer sin mayores problemas. (Mario Zapata)

El inicio de la reforma de transporte en Lima . También reveló que varios de los buses azules registran infracciones por miles de soles.

El propio presidente de , Gustavo Guerra García, confirmó esta preocupante situación. "Todos los buses de Lima tienen papeletas porque el sistema actual genera que sea así", manifestó.

Guerra García recalcó que, salvo las unidades del –que poseen GPS para el control de frecuencia y paraderos–, las demás unidades de transporte público presentan deudas por infracciones de tránsito.

Tal fue el caso del bus azul de placa D6Z-852, que salió a laborar el sábado pese a registrar una deuda de S/.8,500 en papeletas. Una situación similar presentan los vehículos de matrículas B3J-771 y B0M-719, los que deben S/.11,400 y S/.4,940, respectivamente, al SAT.

Guerra García aclaró que los choferes y los buses que operan en el corredor azul disponen de un período para regularizar su situación. "El plazo legal vence el 9 de septiembre. Para esta fecha, los choferes deben tener menos de 60 puntos y las multas deben estar resueltas", expresó.

"De lo contrario, no podrán funcionar hasta que arreglen esta situación", acotó el funcionario. Guerra García dio estas declaraciones durante una inspección al funcionamiento del eje vial realizada en el cruce las avenidas Arequipa y Angamos.

AÚN NO HAY BUSES NUEVOSDe otro lado, el funcionario enfatizó, una vez más, que los buses actuales no son cero kilómetros, sino que constituyen la mejor flota de la que disponían las 32 empresas que conforman el consorcio TGA.

"Se firmaron contratos el 4 y 11 de julio y, en ese momento, se generaron las órdenes de compra para las nuevas unidades", señaló. Detalló que los vehículos nuevos arribarán a nuestro país en un plazo de tres a seis meses. Los proveedores son una firma internacional y la compañía peruana Modasa.

Sobre las quejas registradas el último sábado, Guerra García aclaró que no se trató de una falta de buses, sino que la demanda se multiplicó porque no se cobra pasaje. "Hubo problemas en la programación. Pero ahora el tiempo de espera ha sido de un promedio de 4 minutos", dijo.

En opinión del representante de Protransporte, con la reforma se elimina por completo el correteo para "no seguir ahogándonos en muertos, accidentes y sangre".