Tras el, en , muchos vecinos perdieron sus bienes materiales, entre ellos, sus vehículos.

Si bien algunos autos fueron usados para escapar de la zona de emergencia, otros quedaron estancados bajo el agua, que incluso llegó a cubrir el primer nivel de algunas viviendas.

Ante ello, expertos señalaron que cuando grandes cantidades de agua ingresan a un vehículo, los frenos suelen tener menor adherencia, por lo que es difícil mantener el control sobre la unidad y podría ocurrir un .

Además, manejar en medio del agua con las los faros de señalización encendidos podría ocasionar un cortocircuito.

Por ello, cuando el agua ingresa al vehículo, los especialistas de Etna recomiendan esperar un par de días hasta esté seco por completo.

Asimismo, en vez de intentar encender el carro, se sugiere a los conductores contactar al seguro o acudir a algún mecánico.

A fin de evitar contratiempos, los propietarios deben tener todos los documentos en regla, es decir, la licencia de conducir, el vigente, el certificado de la última inspección técnica, la tarjeta de propiedad, DNI, entre otros.