¿Quién no puso cara de aburrimiento y pocas ganas de prestar atención a las clases de historia en el colegio?. No pocos. Pero la excepción pone a prueba la regla: se llama Fidel Edwin Berrospi Moreno, más conocido como el 'Loquillo Berrospi', y hace 26 años es el encargado de esta asignatura en el colegio nacional José Carlos Mariátegui, de Comas, donde recrea las escenas de la historia a través de sus divertidos disfraces y consigue la interacción con sus alumnos.

Huanuqueño de nacimiento pero con Cerro de Pasco en el corazón —pues su infancia transcurrió en aquella ciudad— cuenta que su vocación como maestro nació después de estudiar Agronomía en la Universidad Hermilio Valdizán de Huánuco: "Pero luego de tres años de estudio me di cuenta que no era lo mío… que lo mío era ser profesor y lo descubrí porque hasta en la universidad seguía contando cuentos a los más pequeños de mi casa".

Desde ese entonces, y tras estudiar la carrera de Educación, comenzó a ser el 'profe' de Historia: "Los niños se aburrían con estas clases, hay que decirlo: el curso de Historia es 'pesado'. No sabía cómo llegar a mis alumnos hasta que una vez me disfrace de un personaje histórico para una actuación en el colegio. Vi que los niños se divertían y prestaban atención: había conexión", señala el maestro.

Siete años después de haberse disfrazado por primera vez, este maestro ha hecho de esta peculiaridad su propio sello:"Me encanta lo que hago… y lo hago por amor al arte. Con modestia, le sumo mi chispa".

"No es fácil ser un 'loquillo'"

A pesar que sus alumnos se divierten y aprenden, este maestro y su estilo de enseñanza, también han sido cuestionados por quienes no aceptan al verlo caracterizar a homo sapiens, faraones, incas y héroes. "Habían profesores que me decían: 'mira yo tengo mi doctorado y tú qué'… al inicio, tenía temor que me dijeran idiota o payaso, pero aprendí a convivir con la hipocresía y ahora me conocen como el 'Loquillo Berrospi' y me gusta. No es fácil ponerse un disfraz, enseñar y hacerlo con chispa. Por eso creo que será difícil que mis alumnos se olviden de mí… ahora tampoco voy a disfrazarme para toda la vida, eso está claro", dice.

Tampoco es sencillo ser profesor en el Perú, al ser una labor no reconocida, piensa: "Pero yo soy un sobreviviente. Hago taxi colectivo y gano mucho más".

"Fui borracho y mujeriego"

Pero la vida de este maestro huanuqueño no siempre fue entre risas y clases. Pasó una época marcada por el alcohol. "Cometí un único error en mi vida: ser borracho y mujeriego, y lo fui por 15 años. No tomaba por penas ni mujeres. Lo hacía por vacilón. Recuerdo que andaba tan borracho que un día me atropelló un carro y ni cuenta. Hoy en día no tomo, soy cristiano, estoy casado y tengo un hijo de 13. ¡Soy un bendecido de Dios! pero mi felicidad no es completa: espero recuperar a mi hijo mayor, que vive en Huánuco y a quien descuide por la bebida", comenta, mientras se alista para otra clase, otra experiencia, otra ilusión.

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