(Wilfredo Sandoval/El Comercio)
(Wilfredo Sandoval/El Comercio)

Una ciudadana rusa envió por encomienda una vasija de la , que tendría unos 1,200 años de antigüedad, y que habría sido robada de algún museo del país.

La valiosa pieza llegó al Museo Tumbas Reales de Sipán, en Lambayeque, por lo que su director, el arqueólogo Walter Alva, calificó de "ejemplar" la devolución que hizo la mujer.

La cerámica pertenece a la fase media de la cultura Mochica y representa a un personaje que tiene un brazo mutilado, al parecer por un sacrificio.

Alva informó que se notificará a otros museos para ver de dónde fue sustraído.