Carlos Aranda Alegría –chofer del auto en el que , Álvaro García Vílchez– tenía 1,69 gramos de alcohol por litro de sangre, de acuerdo con el examen que se le practicó tras chocar el vehículo, de placa CIV-438, con una columna del puente Aramburú y la estación cercana del Metropolitano.

Su abogado manifestó que Aranda "está destrozado y arrepentido" por lo sucedido y hasta le dijo: "Mejor hubiera muerto yo". Según el resultado de la prueba, este manejaba casi inconsciente, con todas sus facultades alteradas.

"Todos tomamos licor", . El mánager de la agrupación, Walter Dolorier, manifestó que es "habitual que las fanáticas regalen cerveza a los músicos".

Aranda será trasladado hoy a la carceleta del Poder Judicial, antes de ser internado en un penal. El caso está a cargo de Víctor Torrejón Burga, de la Fiscalía Provincial Penal 27.