La defensa de alegó que la Fiscalía y el juzgado que ve no han tomado en cuenta algunos detalles de la investigación, como la presencia de una tercera persona en la escena del crimen.

La letrada Mary Claudia Alvarado afirmó en el programa La noche es mía que existen indicios de que alguien más estaba con la víctima y el sicario en la habitación donde ocurrió el crimen en agosto de 2006.

"La víctima tuvo un corte de cinco centímetros y el victimario una mordedura, ninguna de esas heridas sangra lo suficiente para crear un charco de sangre de veinte por dos centímetros como el de la escena (del crimen)", sostuvo Alvarado.

La sangre no sería de , hija de Fefer Salleres, ni de otro habitante de la casa, pues todos fueron sometidos a peritaje y ninguno tenía heridas de esa magnitud. "Esos detalles están en el expediente", agregó.

También indicó que se encontró un libro con huellas dactilares, pero aún no se confirma de quiénes son.