(Panamericana)
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La rápida intervención de los doctores del Instituto Nacional del Niño (INSN) de hizo que un niño, de 13 años, no perdiera su mano derecha tras haber sido mordido por una serpiente.

Víctima del veneno, el niño —quien vive en Quillabamba (Cusco)— fue trasladado de emergencia hasta el nosocomio. Felizmente, el rápido accionar de los médicos, a pesar que la mano estaba necrosada, pudo evitar que la situación se agrave.

Ante la gran cantidad de casos similares en la ciudad cusqueña, varios doctores del INSN decidieron viajar hasta la provincia de la Concepción para otorgarles la atención médica necesaria.

Cabe resaltar que a la zona también llegaron un equipo de odontólogos para brindar charlas de acción preventiva a los padres de familia con el fin de evitar enfermedades bucales.