(USI)
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Manuel Igreda Reáteguimigreda@peru21.com

¡Cuidado! Una llamada a su teléfono le informa de la detención o, quizá, hasta del secuestro de su hijo o de otro ser querido. No pierda la calma pues podría tratarse de una extorsión a través del hilo telefónico, un delito que en los últimos meses ha crecido de forma alarmante en la capital.

En promedio, cerca de 20 denuncias de estos casos son presentadas al mes en la División de Investigación de Secuestros (Divise) de la Dirincri. Sin embargo, se estima que más del triple de estos hechos simplemente no son reportados a la Policía.

"Cuando las extorsiones son denunciadas a tiempo, se puede capturar más rápido a estos delincuentes", señaló el comandante Carlos Céspedes, de la Divise. Por ejemplo, hizo referencia a un empresario que había recibido varias llamadas amenazantes, supuestamente de tres personas diferentes.

EL LLAMADO 'MIL VOCES'Los policías iniciaron las investigaciones y creyeron que estaban ante una banda de hampones. Se dieron una sorpresa cuando establecieron que era un solo sujeto que tenía la facilidad de imitar voces para cometer sus delitos.

El maleante era Jean Jhonatan Rodríguez Espinoza (38), conocido como el 'Mil Voces', quien fue detenido el último jueves luego de que extorsionara a 15 empresarios de transporte público. Obtuvo más de 12 mil soles de cada una de sus víctimas.

El comandante Céspedes refirió que este sujeto imitaba la voz de la gerente de Transporte Urbano de la , Ana María Jara Risco.

A través del hilo telefónico, le informaba al empresario que la fiscal anticorrupción Flor de María Vega había sido víctima de un accidente de tránsito cuando se trasladaba en uno de sus vehículos. Entonces, le advertía que ella lo iba a llamar.

Así, el delincuente cambiaba de voz y de equipo telefónico, y llamaba por segunda vez para hacerse pasar como la magistrada agraviada. Le decía que, para que este caso no llegara a mayores, le convenía depositar S/.1,280 en la cuenta 0211-0200261027 del Banco Continental.

DE FISCAL A CORONELA la media hora, este timador volvía a llamar fingiendo que era Jara y le decía que la fiscal había fallecido y que debía comunicarse con su esposo, un coronel de la Policía que trabajaba en Chiclayo.

Cuando el empresario hablaba con el falso oficial, este último lo amenazaba y, luego, le pedía 12 mil soles para los gastos de entierro de su fallecida cónyuge.

"El extorsionador era natural de Piura y se alojaba en diferentes hoteles de Lima. Cuando llegaba a uno, fingía que era un ingeniero de una reconocida empresa constructora y les mentía a los dueños diciéndoles que había sido víctima de robo en el hospedaje. Su actuación era tan convincente, que sabemos de personas que le repusieron parte de lo presuntamente robado", indicó.

MODALIDADESCéspedes advirtió que las modalidades más usadas para extorsionar vía telefónica son la presunta detención de un familiar por llevar droga o por haber atropellado a otra persona.

Aquí, un falso policía llama a la víctima y le reporta que en su comisaría tiene al infractor. Después le pide una cuantiosa suma de dinero a cambio de dejarlo libre.

"La gente debe guardar la calma porque estos hampones se hacen pasar como agentes del orden diciendo que tienen a su ser querido. Entonces, les piden dinero para arreglar rápidamente", sostuvo.

También está el cuento del familiar secuestrado. Los maleantes fingen la voz de la supuesta víctima para hacer que sus parientes paguen por su liberación.

El oficial de la Divise manifestó que muchas de estas bandas de extorsionadores operan desde penales de máxima seguridad, como el de Piedras Gordas, en Ancón, y el Miguel Castro Castro, en San Juan de Lurigancho.

"Los delincuentes apuntan, principalmente, a empresarios emergentes de los conos de Lima", refirió.

SABÍA QUE

- El comandante Carlos Céspedes pidió a las víctimas de extorsión que acudan siempre a la Policía. "No pretendan solucionar el caso por su cuenta. Es mucho peor. Eviten el contacto con esa gente", expresó.

- Asimismo, pidió a las personas que no den información muy personal en el Facebook o el Twitter porque este tipo de criminales se respalda mucho en las redes sociales para estudiar a sus próximas víctimas.

- También recomendó a quienes denuncien estos casos que sigan en comunicación con la Policía hasta la captura de los delincuentes. No es suficiente cambiar de número de celular.