Las autoridades penitenciarias han tratado de lavarse las manos en el caso de Antauro. (USI)
Las autoridades penitenciarias han tratado de lavarse las manos en el caso de Antauro. (USI)

La celeridad con la que las autoridades del atendieron la dolencia renal de , hermano del presidente , no fue la misma con la que se actuó en el caso de la interna del penal de Santa Mónica Jackeline Paria Romero quien, coincidentemente, también presentó un cuadro de urgencia médica entre la Navidad y el Año Nuevo.

Según las explicaciones del mismo jefe del INPE, , la interna presentaba dolores desde las 2 de la madrugada y estuvo en observación, en el tópico del penal, hasta las 9 de la mañana, cuando se desmayó.

Es decir, pasaron siete horas para que fuera trasladada desde Chorrillos hasta el hospital Arzobispo Loayza, donde murió el pasado 27 de diciembre.

En cambio, con las altas autoridades penitenciarias y en una cómoda ambulancia.

La tía de la interna, Rosa Moreno, desmintió que esta sufriera diabetes, y denunció que Jackeline presentaba dolores 48 horas antes de su muerte.