El conductor del vehículo asegura que se encontraba estacionado por el tráfico y que nunca visualizó a la mujer.
El conductor del vehículo asegura que se encontraba estacionado por el tráfico y que nunca visualizó a la mujer.

Sarah Gibernau, de 84 años, se dirigía como todos los días al hospital Arzobispo Loayza para vender gelatinas; sin embargo, nunca se imaginó que la muerte le llegaría durante su rutina laboral.

La anciana —quien vivía a seis cuadras de la zona— se dirigía a su punto de venta, cuando fue interceptada por un camión recolector del distrito de .

Según declaraciones de una amiga de la víctima a América TV, luego del accidente nunca llegó una ambulancia para auxiliar a Gibernau.

El conductor del vehículo asegura que se encontraba estacionado por el tráfico y que no visualizó a la vendedora. Las investigaciones están a cargo del Área de Tránsito de la delegación de Breña y se espera que pronto se esclarezcan los hechos.

Te puede interesar

TAGS RELACIONADOS