Los casos de violencia en los colegios son cada vez más preocupantes en nuestro país. (Heiner Aparicio)
Los casos de violencia en los colegios son cada vez más preocupantes en nuestro país. (Heiner Aparicio)

Los estudiantes de secundaria del distrito de cometen actos de bullying contra sus propios maestros, según un estudio de la .

Incluso, seis de cada diez colegiales manifestaron haber sido testigos de algún tipo de agresión de sus compañeros contra sus profesores, ya sea esta verbal o física.

Así, esta es la primera vez que se determina que un pedagogo es víctima de su propio alumnado.

ESTADÍSTICASDe acuerdo a la citada investigación, el 59% de estudiantes de los colegios más grandes de El Agustino: José Carlos Mariátegui, María Parado de Bellido, Húsares de Junín, Héroes de la Breña, Ramón Castilla y María Reiche, afirmó que un educador fue golpeado o insultado por sus propios estudiantes.

Además, el 39% de los consultados sostuvo no saber quien detiene el maltrato que se le hace a un compañero cuando surge alguno.

El 19%, igualmente, detalló que nadie hace nada para detener una vejación y un 22% reconoció al docente como el responsable de acabar con estos actos violentos.

"Aquí se evidencia un gran crisis de autoridad en los colegios. Con esto podemos decir que la escuela no es un lugar seguro para los alumnos ni para los profesores. La violencia se ha convertido en una forma de comunicación", afirmó Pastora Quiroa Alfaro, responsable de esta investigación.

La especialista dijo que esta es una triste realidad, en la que debe intervenir el Estado.

Según el estudio, cuyo universo fue de 135 entrevistados, la mayoría de abusos contra profesores se comete en clases. En segundo lugar, esperan la hora de recreo y, en el peor de los casos, buscan al docente fuera del recinto escolar.

DATOS

El estudio se efectuó entre julio y diciembre de 2011, entre alumnos de 13 a 16 años (secundaria). Arrojó que el 70% de los colegiales ha sido testigo de agresión verbal entre compañeros y el 59% de daño físico entre ellos.

El 28% de estudiantes indicó que su actitud frente al maltrato es de burla y un 16% tiene una postura de indiferencia. El 38% experimenta tristeza, posiblemente derivada de la sensación de impotencia ante el hecho.