En un sorpresivo operativo, la subgerencia de Fiscalización de la clausuró temporalmente cinco cantinas y dos hostales que no contaban con licencia de funcionamiento y en los que se vendía licor presuntamente adulterado.

Se trata de establecimientos ubicados en las calles Santa Rosa y Virreina. Los propietarios fueron multados con S/.3,700.

El alcalde de dicho distrito, Víctor Salcedo Ríos, advirtió que todos los bares o locales que vendan licor y que no cuenten con autorización serán multados y clausurados hasta que cumplan con la ley.

Durante la inspección, también se intervinieron hostales que funcionan sin licencia y en pésimas condiciones sanitarias.