Poco se sabe del pasado del presidente regional de , , quien antes de asumir este cargo, en el 2011, era parte de la Federación Regional de Rondas Campesinas. Sin embargo, una reciente denuncia da cuenta de una presunta tortura contra una mujer en un juicio popular que él dirigió.

La acusación la hace Petronila Vargas, una mujer que en el 2005 fue acusada de asesinato y que, el 24 de noviembre de ese año, fue sometida a una "condena ronderil" por parte de los pobladores organizados con la venia de Gregorio Santos, entonces el secretario de Educación y Cultura de la federación de rondas de Cajamarca.

"Ellos me golpearon (…) nos secuestraban, amarrándome con cadenas de los pies, de las manos. Me golpeaban para que nosotros mismos nos acusáramos de las muertes", dijo en ATV Vargas, quien cuenta con el respaldo de un acta de juicio popular de la Fiscalía.

El texto, que tiene la rúbrica del fiscal Miguel Briceño Ramírez, dice textualmente: "Tomó la palabra el señor Santos Guerrero, que manifestó que una vez cumplida la condena iba a ser puesta a disposición de la Fiscalía. El representante del ministerio público manifestó su disconformidad por ir contra la ley".

Sin embargo, Santos y los ronderos decidieron ejecutar la tortura y, por si fuera poco, decidieron expulsar del juicio popular al fiscal y a los dos policías que vigilaban el hecho.

Al lado de la firma del referido documento, se indica que los dirigentes se negaron a firmarlo. Vargas nunca fue procesada por asesinato luego de la tortura.

¿En qué consistió la "condena ronderil" aprobada por Santos? Según Genoveva Santa Cruz, madre de la víctima, cuando se la devolvieron tenía golpes, llagas de uñas en el cuello y señales de violencia en sus partes íntimas.

Consultado al respecto, el presidente regional rechazó haber participado en tales actos de violencia. "Los ronderos seguirán siendo la fuerza de la seguridad ciudadana, la paz social para enfrentar al terrorismo y la delincuencia, pero nosotros nunca aceptaremos esos actos", dijo.