¿Se puede hacer teatro en el Perú con el financiamiento colectivo? Este es el testimonio de un dramaturgo

Presentar una obra de teatro es un gran reto en Lima, y muy bien lo sabe el joven dramaturgo Ángelo Condemarín Campos.

El dramaturgo Ángelo Condemarín es ganador del Festival de Nueva Dramaturgia Peruana Sala de Parto, dirigido por Paola Vicente.
Redacción PERÚ21
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'Tu madre, la Concho' es una obra de teatro que escribí hace como cuatro años y recién el año pasado enviamos el proyecto a varios teatros de Lima, para poder realizar el montaje.

El año pasado nos dieron la noticia de que el centro cultural Ricardo Palma nos daba el espacio para hacer la obra. Y en enero y febrero de este año empecé a buscar financiamiento.

Digamos que una de las opciones que empecé a manejar era buscar empresas a las que quizá les podría interesar, aunque siendo muy realistas hay muy poco apoyo a la cultura. Pero traté a través de los contactos. Le escribí a gente de algunos bancos que conocía. Pedía montos pequeños, para por lo menos juntar algo. Iban pasando los días y las semanas y me empecé a dar cuenta de que en realidad no iba a lograr mucho por una serie de razones:

1. Son muy pocas las empresas que podrían apostar en el teatro.

2. Porque las empresas cierran sus presupuestos el año anterior, en noviembre u octubre.

Siempre me he dedicado a las nuevas tecnologías. Y en realidad conocía sobre las campañas crowdfunding (financiamiento colectivo). Siempre pensé que aquí no iba a funcionar porque la gente no tiene la cultura de donar. Funciona mejor en otras partes del mundo, como en Estados Unidos.

Tenía que montar la obra sí o sí. Estaba dando dinero propio, pero necesitaba cubrir ciertos gastos. Quería tratar de hacer la mejor producción posible. Quería gestionar mi visión empresarial con una visión de negocios. No quiero hacer arte por arte, sino gestionar lo mejor posible.

Con la comedia 'Tu madre, la Concho' (Dirigida por Paola Vicente), de pronto me di cuenta de que ninguna empresa me daba dinero. Me dije "tendré que recurrir al crowdfunding, pero con mucho temor, con mucho miedo de que nadie me de absolutamente nada. Por ahí algunos amigos me iban a dar algo, pensé.

La campaña se planteó como cualquier otra que he trabajado. Traté de desarrollar una estrategia y empecé a investigar cuál era la plataforma más adecuada.

Empecé a investigar los requisitos, y más, y nos lanzamos a armar el proyecto dentro de la plataforma ( IndieGogo) y luego empezamos a difundir el proyecto por los contactos. Y me sorprendió muchísimo.

Empiezo a compartir mi sueño de hacer el trabajo y así empiezo a contagiar a otras personas a que empiecen a donar para la producción de la obra de teatro.

En la plataforma se explicaban las recompensas por donar desde US$5 hasta US$500. Había todo un sistema de recompensas que teníamos para animar e incentivar a que las personas donen. Incentivarlos e involucrarlos todo el tiempo. Una de las donaciones más altas fue de US$200.

No solo queríamos que la gente done, también que comparta la campaña entre sus contactos, y así empezamos a avanzar.

Los avances logrados se fueron compartiendo, así como las metas cada semana. Se empezó a involucrar a la gente en el desarrollo de la campaña. Los tratamos como auspiciadores, como patrocinadores de nuestra obra. Y en todo momento hemos comunicado que hicimos la obra gracias al público. Es una obra financiada por gente de a pie, amantes del teatro peruano.

Si logras conectar con las personas, transmitir un sueño, siempre va a haber gente que te quiera ayudar.

Logramos juntar US$1800, y la meta era US$2000. Hubo mucha gente que me escribía al inbox para decirnos "no soy bueno en eso de las plataformas, prefiero a un número de cuenta para donar".

Valoramos muchísimo lo que recolectamos y por eso el estreno de la obra fue para nuestros auspiciadores. Ellos nos acompañaron en el estreno de la obra. Estamos agradecidos a las personas que apostaron por nosotros, en una producción de la cual no se sabía qué iba a pasar al final.

No conseguimos ningún sol de alguna empresa (pero sí se consiguieron alianzas para difundir el proyecto). Había que arriesgarse, comunicar lo mejor posible, y por suerte en el equipo hay muchos comunicadores, los actores también nos apoyaron. Y así logramos nuestra meta, que era obtener dinero para la parte de la producción, lo artístico.

Nos ha ido muy bien. Hemos tenido muy buena acogida, hemos llegado al público al que hemos querido llegar. Hemos entrado a nuestra cuarta semana. Y muchas de ellas con localidades agotadas. Estamos contentos de que esto haya salido como esperábamos, sobre todo por las salas llenas, que es lo mínimo que los artistas que están en el escenario se merecen.

El 1 de junio acaba la temporada.

¿Volverías usar el financiamiento colectivo en otra obra?

Definitivamente sí. Tengo otro proyecto, una obra que estoy terminando de escribir, una obra que tiene que ver con la comunidad LGTBI, y he empezado a diseñar la estrategia de esta obra. Espero que la termine de escribir en el mes de julio.

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Carlos Moya: "Recibo tres sesiones por semana de hemodiálisis y así son mis días" https://t.co/5B8ERB1aPypic.twitter.com/ijqo1LhHRU — Diario Perú21 (@peru21noticias) 30 de mayo de 2017

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