Si vas para , la recomendación es contundente: “Kian, el mejor lugar para comer salchicha de la casa”. Es una de esas paradas que debemos hacer, en especial, a la hora del desayuno. Simón Kian no es un hombre de muchas palabras, pero está orgulloso de su trabajo y de los esfuerzos y logros de sus cinco hijos, quienes, al igual que él, se han dedicado a elaborar con amor y mística este producto que no es naranja estridente como muchas veces se presenta en los restaurantes de Lima.

Simón Kian es una institución en Huacho, un hombre de 70 años que, lleno de una energía mágica, va y viene de su tierra a la ciudad para cerrar negocios. Podría descansar, pero su pasión por el trabajo lo mantiene en constante movimiento.

“Es tradición familiar. Yo estoy muy agradecido con el cariño de la gente. Me da mucho gusto ver que hacen cola, que nos recomiendan, que hablan bien de nosotros”, dice Simón. El secreto de la mejor salchicha huachana es hacerla con amor.

Pero al emperador de la salchicha huachana hay que pedirle un consejo: para medio kilo de salchicha se deben usar tres huevos. Y lo primero: nada de aceite.

Simón no sabe cocinar, pero de la salchicha huachana –85% de carne molida de cerdo y 15% de grasa– lo sabe todo, y es un maestro, disciplinado, exigente y en extremo cuidadoso.

Su hija Keiko comanda el segundo local, el amplio espacio de la calle Colón. “Seguimos una tradición y nos sentimos felices de seguir creciendo y mejorando”.

Todo empezó en 1940 con el abuelo de Simón. Recién en 2012 abren un local. La fama de los Kian no deja de crecer. Y el desayuno huachano, un clásico combinado que incluye a la salchicha, es imperdible.

DATO

Tiene dos locales: Calle Colón 555 y en calle La Merced 198 (frente al mercado)