El domingo es el día del descanso y esto es así desde el 7 de marzo del año 321 de nuestra era gracias a Constantino Primero, cuando lo instituyó con norma obligatoria… Tres hurras para el sabio Emperador. Mucho tiempo después, en el siglo XXI, en épocas de cuarentena, de toque de queda y pandemias este dictamen toma significación especial en el reino de la globalización. Domingo significa día del Señor. Lo entiendo como todos unidos en familia. Y como para redondear la propuesta mística de hoy, mamá y papá preparan una receta a base de pescado, un símbolo religioso de abundancia que nos abre esperanzas en esta época de pruebas y dificultades, además del apetito, claro está.

Con la bendición de Dios siempre compartir la mesa se hace más sabrosa.

Jugoso de pescado

Esta receta no es sopa ni caldo y tampoco chilcano. Es una sustancia sabrosa que me gusta poner de piqueo para mojar el pancito, pescar un trozo de filete y una que otra verdurita que le hayamos puesto.

Comenzamos preparando un concentrado de verduras (laurel, apio, cebolla, sal, granos de pimienta, etc.), colamos obteniendo aproximadamente 1 ½ taza, lo juntamos con ¼ taza de aceite de oliva y lo licuamos (este es el truquito). Volver al fuego. Una vez que hierva, acomodar papa sancochada y zanahorias en cubos. Retirar del calor, echar trozos de pescado y salsa criolla bien alimonada con su puntito de picante. La hojitas de culantro es fundamental para redondear los sabores.

Resulta también delicioso cuando se juntan, por ejemplo, pescado con mariscos, las conchas e incluso langostinos.

Bebida de tomate

En la historia de la coctelería universal hay una mezcla que se llama “sangre de María”. Es famoso y sabroso, una bebida que seduce a todos. Conocí a María y sus alegrías en 1978, en las clases de bar dictadas en Cenfotur. Cruzamos miradas por y para siempre. Es el perfecto bálsamo para evitar el estrés y otras pataletas de la mente. Más adelante aprendí que su perfección podía rayar con lo divino, agregando a la pócima erizos y conchas. Viva el amor y la pasión…

Licuar tomates, colar y mezclar con pasta de tomate y mantener en el frío. En una jarra verter vodka, sal, pimienta, salsa picante, jugo de limón, chancar un palo de apio, dar sabor con salsa inglesa (si no tienes, no te preocupes). Acomodar en vasos con hielo y verter jugo tomate.



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