El ingenio de los no tiene límites, y si se trata de llevar un mensaje concientizador, este ingenio puede convertirse en una fuerza renovadora para lograr un cambio positivo en nuestra .

Un claro ejemplo de este ingenio positivo y desinteresado lo representan desde hace un tiempo Fernando García y Efraín Chuquilín, quienes junto con otros vecinos, han convertido un establecimiento clausurado en la calle Rufino Torrico, en un mural para los mensajes que nuestra sociedad necesita.

Hace aproximadamente tres años, la Municipalidad de Lima clausuró varios locales donde se realizaban trabajos de imprenta en esta concurrida calle. Para evitar que estos establecimientos sigan funcionando, se colocaron muros de contención que no tardaron en convertirse en urinarios clandestinos. El mal olor se propagó. Todo era un asco.

Este hecho motivó que Fernando y Efraín tomaran acciones. Empezaron con los típicos carteles de 'No orinar', pero estos no dieron resultados. Entonces una idea les iluminó la mente: cambiaron los letreros restrictivos por mensajes y decorado alusivos a fechas que los peruanos aman, como Fiestas Patrias, Navidad, y hoy la lucha para llegar al Mundial de Rusia 2018. El resultado: Un éxito rotundo.

Desde su primera decoración, los muros de contención se han convertido en vivos murales, que son fotografiados por los transeúntes. Fernando, Efraín y algunos vecinos, se organizan para decorar los muros con mensajes de aliento o patriotismo, y ahora están pensando mandar mensajes incluso contra la violencia a la mujer. Los temas sobran y la posibilidad de recuperar una zona casi destinada a empeorar nuestra ciudad es la motivación suficiente.