Esta noche Jonathan Maicelo en "El valor de la verdad". (Imagen: Latina)
Esta noche Jonathan Maicelo en "El valor de la verdad". (Imagen: Latina)

Promete ser un programa picante. Esta noche desde las 10:00 p.m. aparecerá en una de las últimas ediciones de '’.

Fiel a su estilo, confirmó la noticia en su cuenta oficial de Instagram hace unos días. “No hablo mal de los pobres porque de allá vengo. No hablo mal de los ricos porque para allá voy”, comentó el periodista. Después el deportista agregó: “La ley de la vida, viví mis experiencias a través de otros (drogas, delincuencia, etc.) ahora no hablaré jamás MAL de donde nací, ni menos ahora de donde vivo”, se lee en el comentario.

En su primer adelanto se conoce de la pelea donde fue noqueado. “¿Peleaste lesionado contra Raymundo Beltrán en el Madison Square Garden?”, fue la pregunta. A lo que Maicelo se defendió y afirmó que y no debía criticar por su trabajo.

Otra de las preguntas es: “¿Usabas cremas para peinar para tus rizos definidos?”. A lo que se conocieron fotografías de él con el cabello largo. “¿'Bañaste en sangre’ al ‘Pantera’ Zegarra más de una vez?”. Maicelo respondió: “fue más fácil de lo que crees”.

Entre otras preguntas, se adelantó también que hoy se sabrá más sobre que vivió el boxeador. “¿Te insultaban tus hermanastros diciéndote ‘bastardo’?” y “¿fuiste vendedor de pasta básica de cocaína?”. Esto y más será revelado en breve en el programa de Latina.

El deporte fue su salvación

En su cuenta de Instagram, el boxeador peruano publicó una imagen junto a su pequeño hijo. “YO me equivoqué muchas veces, fue porque no tuve un guía. Hoy lo cuento todo en definitivamente el ”DEPORTE" hizo un cambió radical en mi vida", escribió Maicelo horas antes de iniciar la emisión del programa sabatino.

Además, Beto Ortiz reveló que Maicelo fue su ‘salvador’, evitando en una oportunidad que sea asaltado en el Callao.

PREGUNTAS:

La participación de Maicelo inició con una pregunta que hacía referencia a sus primeros años de vida. “¿Te metieron a un internado a los ocho años?”, le preguntó Ortiz, a lo que el boxeador respondió que sí, ¿el motivo? la falta de recursos no le permitía a su madre darle un pan para comer. Su primo también fue con él y estuvieron viviendo allí durante un poco más de un trimestre.

Pero, su rostro cambió cuando afirmó que había sido tildado de “bastardo” por parte de sus hermanos paternos. Sin embargo, fiel a su estilo, lanzó un sarcástico comentario: “¡Cómo es la vida! Ahora dicen que soy su hermano", dijo entre risas, en referencia a que, luego de ver que su carrera despegó, sintieron interés por involucrarse con él.

La relación con su progenitor nunca fue buena. “Cuando mi mamá me dijo, él es tu papá... Él lo negó. Y lo dijo delante de toda la gente”, respondió cuando le consultaron si había sido negado por su padre “Me llevó a comprar ropa, le decía a la gente: él no es mi hijo, pero le voy a comprar ropa porque me da pena”, agregó. Beto le consultó si lo odiaba por ello, pero su tía apretó el botón rojo.

La juventud de Maicelo estuvo teñida por muchas desgracias familiares, una de ellas: el encarcelamiento de su hermano y a pesar que dijo que este hecho no lo “arruinó”, sí relució su molestia por el peso que tuvo que cargar su madre. Ofuscado por la crisis económica que se percibía en su hogar, decidió, a los 13 años, dedicarse a ‘paquetear’ pasta básica de cocaína. Asimismo, admitió que “probó” la droga para evitar que lo engañen.

Desde pequeño, demostró tener actitud y, en vez de amilanarse por el bullying que sufría por su condición para hablar, a la que él llama “flow”, decidió aprender a defenderse. “Si te dejas que pegar, te pego”, le decía su abuelita Isabel, agregó su tía Sarita. Su mala racha comenzó a cambiar a los doce años, cuando, según contó, lo becaron para estudiar en un colegio privado.

Pero, como todos en la vida, el boxeador también tuvo momentos de debilidad. Ingería bebidas alcohólicas y robaba en gorras en la avenida La Marina; y hasta se escapó de una comisaría para que su madre no se diera cuenta. Sin embargo, un hecho marcó su vida: un pequeño niño, a quien le robó, fue a su alcance y le pidió que le devuelva sus pertenencias. Conmovido con lo ocurrido decidió: “Robar no era para mí”. Esta decisión lo salvó de vivir tras las rejas, suerte que no corrieron algunos de sus colegas, de hecho le admitió a Beto Ortiz que tiene más amigos en la cárcel que en la calle.

Jonathan Maicelo cambió la mala vida y se dedicó a entrenar y, aunque desnutrido, no dejó de ‘meterle punche’ a su deporte favorito. Su primer sueldo, que fue S/.200, le sirvió en parte para comprar cremas de peinar, secreto que reveló durante su participación en vivo.

Maicelo reveló que uno de los momentos más peligrosos que vivió fue cuando participó de un desalojo, cuando ya era seleccionado como boxeador. “Llevé a toda la aldea ‘pitufo’, me los llevé, era un desalojo en las afueras de Lima. Era para hacer un trabajo sucio. Me corretearon a piedras, a hondazos. Fui contratado por unos militares”. Recordó además que vendió marcianos de niño. “Chapé mi caja de marcianos, éramos niños, caminábamos y vendía. Al comienzo estaba todo 'palteado’", explicó. Fue también cobrador.

En otro momento, el boxeador reveló que sustraía la ropa ajena durante las concentraciones en el Estadio Nacional. “Estaba bien vestido siempre, a pesar que tenía 2 soles en el bolsillo. Compraba en la Cachina”.

El lío con ‘Pantera’ Zegarra: Uno de los momentos más esperados de la noche fue comentado por Maicelo. “Fue tan fácil como tomar un vaso de agua. Algunas peleas de exhibición y un par más que fueron oficiales. Imnumerables veces hicimos sparring”, comentó. Su primo también intervino: “Jonathan ha sido buen deportista y siempre le ha pegado”.

“Escuché entrevistas de él donde me amenaza diciendo que en una pelea en la calle no le aguanto, y que con guantes le aguantó dos”, contó Maicelo al recordar la cachetada que le metió a la ‘Pantera’ Zegarra.

En la pelea contra Raymundo Beltrán estaba lesionado en las costillas, según contó Maicelo a Beto. “Estaba protegiendo mis costillas y bajé la guardia. No me preparé al 100% por esa molestia en la costilla. Estuve dos semanas sin hacer sparring, ese tiempo es fundamental para poder pelear al máximo nivel. Esa es la verdad”, se defendió.